martes, 8 de junio de 2010

LECHOS BACTERIANOS




El principio de fundamento de un lecho bacteriano, denominado también filtro bacteriano, consiste en hacer caer el agua a tratar, previamente descantada, en forma de lluvia sobre una masa de material de gran superficie especifica, que sirve de soporte a los microorganismos depuradores, los cuales forman en la misma un filtro o película de mayor o menor espesor. Según la naturaleza del material utilizado, puede distinguirse:

- Lechos bacterianos de relleno tradicional, en este caso se utiliza como
material de relleno, puzolana, coque metalúrgico, o piedras silicias
trituradas,
- Llechos bacterianos con relleno de material platico.

Cualquiera que sea el material, todos lo lechos bacterianos funcionan según los mismos principios.

Se efectúa una aeración, generalmente por tiro natural, y a veces por ventilación forzada. Esta aeración tiene como objeto aportar a la masa del le3cho el oxigeno necesario para mantener el microflora en un medio aerobio.

Las sustancia contaminantes se difunden a través del oxigeno del aire se difunden a través de las película biológica hasta los microorganismos asimiladores al mismo tiempo que se eliminan en los fluidos líquidos y gaseosos los subproductos y el gas carbónico. Según el espesor de la película puede desarrollase, bajo la capa aerobia en una capa anaerobia.


El filtro biológico (lecho bacteriano) consigue reducir el índice de DBO5 hasta un 80%, dependiendo del buen sistema de instalación de la aireación.
El agua penetra al filtro percolador, y mediante el sistema distribuidor compuesto por tubos de PVC, se consigue una repartición homogénea del afluente, en la superficie plástica filtrante (BIOTUL).
El agua residual penetra en el interior de la masa filtrante, la cual sirve de soporte a los microorganismos aeróbicos que se adhieren a ella y van degradando la materia orgánica disuelta en suspensión coloidal que el agua contiene.

El filtro biológico percolador está equipado con un sistema de aireación (por tiro natural o forzado) que favorece la correcta y suave aireación de la biomasa, asegurando un aporte suficiente de oxígeno que permita la oxidación de la materia orgánica.
La ventilación natural se produce por efecto de la diferencia de temperatura del aire y del agua (SISTEMA VENTURY). Al calentarse o enfriarse el aire en el interior del filtro se produce una variación de densidad que provoca el movimiento de la masa.

Los Lechos Bacterianos, conocidos también como Filtros Percoladores, constan de una cuba o depósito donde se ubica un relleno de gran superficie específica.

El agua residual, previamente decantada, se distribuye homogéneamente por la parte superior del relleno y, por goteo, atraviesa el material de relleno.

Paulatinamente, y de forma natural, sobre la superficie del relleno se va desarrollando una película biológica (biofilm). En el discurrir del agua a través del relleno, la materia orgánica presente en la misma se absorbe sobre la película biológica, degradándose en sus zonas externas.

A partir de un determinado espesor del biofilm, este pierde su capacidad de adherirse al material soporte. Bajo estas condiciones, el agua circulante arrastra la película, comenzando e esta zona la formación de un nuevo biofilm, con los que se autorregula el espesor de la biopelícula.

La ventilación del Lecho puede ser natural o forzada. La primera (la más frecuente) se produce por el efecto de diferencia de temperatura entre el interior y el exterior del lecho y la segunda mediante equipos mecánicos.

_TECNOLOGIAS_FUNCIONAMIENTO Las plantas diseñadas para operar con sistemas de Lechos Bacterianos no difieren en mucho en su esquema de las que emplean Tecnologías Convencionales. Los tratamientos previos (desbaste, desarenado, desengrasado) y primarios (decantación) son similares, si bien, en las pequeñas instalaciones se puede sustituir el tratamiento primario por sistemas de tamizado, Tanques Imhoff o Lagunas Anaerobias.

Tras el pretratamiento y tratamiento primario, las aguas ingresan en los Lechos por su parte superior, percolan a través del relleno, donde tiene lugar la depuración y salen por la parte inferior. Las aguas depuradas y la biomasa desprendida del soporte, pasan a la etapa de decantación, en la que, por gravedad, se procede a su separación.
Las aguas depuradas constituyen el efluente final del proceso, mientras que la biomas decantada da lugar a los lodos, que precisan ser estabilizados y deshidratados, como pasos previos a su disposición.

_TECNOLOGIAS_APLICACIONES La tecnología de Lechos Bacterianos es más antigua que la de Lodos Activos, habiéndose extendido su uso en el campo de las pequeñas comunidades debido a la sencillez de su explotación, su adaptabilidad a las fluctuaciones de caudal y carga (típicos de estos núcleos) y a la buena calidad del efluente final.
_TECNOLOGIAS_VENTAJAS La tecnología de Lechos Bacterianos presenta frente a los tratamientos de depuración convencionales siguientes ventajas:

Menor consumo de energía
No precisa de un control del nivel de oxígeno disuelto ni de sólidos en suspensión en el reactor biológico. Todo ello hace que la explotación sea más simple
No se forman aerosoles, con lo cual se evita la inhalación de microgotas de agua por parte de los operarios
Bajo nivel de ruidos por la escasa potencia instalada
Con relación a los Contactores Biológicos Rotativos, los Lechos Bacterianos presentan menores requisitos energéticos
Con relación a las Tecnologías no Convencionales presentan menores requisitos de superficie para su implantación



_TECNOLOGIAS_INCOVENIENTES Costes de instalación elevados
Generación de lodos en el proceso, que deben ser estabilizados antes de su vertido
Con relación a las Tecnologías no Convencionales presentan mayores consumos energéticos y una mayor complejidad de explotación y mantenimiento

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